¿A DÓNDE VAS, ÑEMBY?

Cultural

Vemos humos, fuegos que arden. Vemos explosiones en el cielo. Oímos bocinazos, gritos enfurecidos. Pobre Ñemby. La gente se reúne a gritar, donde antes había paz. ¿A dónde te llevará esto? ¿Para qué es bueno lanzar piedras, romper cristales? La pesadilla cae al anochecer. Pobre Ñemby, estás sufriendo. Las barricadas ya se armaron, nadie pueda circular. Odios atómicos se levantan sobre veredas tomadas, donde antes cantaban las tórtolas. Como la alegría, como el amor, las flores desaparecieron, no hay paz en las calles. Hay furia en todas partes. El cerro tiembla, escucha con atención el llanto del niño.

Freddy Ovelar

LAS ULTIMAS EX PROPIETARIAS SOBREVIVIENTES DEL CERRO ÑEMBY: “SOLO RECIBIMOS 20 Gs. POR NUESTRA PARTE DEL CERRO”

Cultural

Llegados a este punto hay que mencionar que las últimas ex propietarias sobrevivientes del cerro reclaman al estado los perjuicios ocasionados por la desposesión de sus inmuebles. Ellas son las hermanas María Ana (85) y Natividad Céspedes (83), oriundas del barrio Caaguazú, quienes manifiestan haber recibido una ínfima suma de lo asignado en la indemnización expropiatoria. Lo que sigue es un extracto sacado de una entrevista que les hiciéramos a ellas y al herededro Juan Alberto «Tito» Olmedo, el 23 de junio de 2020. El Decreto Nº 5.616 estipulaba que al condominio que integraban las hermanas Céspedes junto a Gregoria Céspedes, Francisca Merlo y Ladislao Pereira le correspondía la suma de Gs. 2.393.490, distribuida en propiedad Gs. 61.590, cultivos Gs. 33.900 y piedras Gs. 2.304.000. Haciendo un rápido prorrateo, encontramos que a doña Natividad y a doña María Ana les habrían alcanzado unos 478.698 guaraníes cada una, sin embargo, según recuerda María Ana, ella solo recibió 20 guaraníes. “En 1962 nosotros no queríamos vender nuestras partes del cerro, que eran unas 14 hectáreas que teníamos con la familia. Mi hermana y yo fuimos apresadas y llevadas a Identificaciones (Asunción). Allí estuvimos más de un día. Muchos de los otros propietarios fueron arreados y subidos a camionetas, y obligados a firmar los papeles con amenazas o a punta de fusil. Yo solo recibí 20 guaraníes”, nos contaba en guaraní doña María Ana. Si consideramos que en 1959 el costo del pasaje era de 5 guaraníes, la suma de 20 guaraníes representaba alrededor de 4 veces el coste de un pasaje del transporte público de entonces (unos 12.000 guaraníes actuales). Es importante notar que el monto que la ex propietaria dijo haber cobrado es bastante desproporcionado con la cifra estipulada en el decreto, por lo que surge la interrogante: ¿se trascordó doña María Ana del monto que cobró realmente? Abreviar una suma quitándole ceros es una costumbre muy arraigada en nuestro país, por lo que probablemente doña María Ana quiso decir 20.000. Con todo, esta suma sigue siendo una porción muy ínfima de lo que legalmente le correspondía a la propietaria. “Quisieron obligarme a firmar un papel, pero yo no sabía leer, y les dije: Yo no les voy a firmar nada, y no les firmé”, nos decía tajante doña María Ana. Por su parte, doña Natividad Céspedes recordaba que fue levantada de su cama a la fuerza y llevada a Identificaciones junto con su pequeño hijo de 22 días. “Me llevaron presa con mi hijo recién nacido. No recuerdo cuánto me pagaron, pero fue muy poquito, casi nada. Yo también me negué a firmarles el papel”. Asegurando sentirse engañadas por el régimen de Alfredo Stroessner, las afectadas dicen poseer títulos de propiedad que nunca fueron transferidos al estado, por lo que ahora, a través de sus herederos, exigen un pago justo por sus inmuebles. Según el relato de Juan Alberto «Tito» Olmedo, heredero de Diego Olmedo, los propietarios de los inmuebles “eran campesinos honestos e inocentes y fueron arreados y obligados a hacer los que las autoridades les ordenaron. A pesar del apego por su lugar, ellos tuvieron que irse. Perdieron el derecho sobre sus terrenos. Encima, no les pagaron, o no recibieron los montos que figuraban en la indemnización”.

ACCIONES LEGALES QUE AYUDARON A SALVAR EL CERRO

Desde el año 2009, un grupo de vecinos y herederos del cerro Ñemby impulsaron varias acciones legales que sirvieron de diques de contención contra las pretensiones de la Concret-Mix de apoderarse de todo el cerro. Entre estos herederos se encuentra Juan Alberto “Tito” Olmedo y sus abogados, quienes con sus acciones legales hicieron una contribución significativa para proteger el cerro Ñemby de su depredación definitiva, mantener viva la memoria de los antiguos propietarios del cerro y establecer la verdad sobre la manera de su expropiación. Tito cuenta que 56 años después, muchos de los herederos de los antiguos propietarios siguen esperando el pago de sus indemnizaciones, porque sus antecesores no recibieron la totalidad de las asignaciones por la venta de sus terrenos al Estado. “El estado les adeuda a las últimas sobrevivientes y a los herederos el pago por el uso de sus tierras desde hace 56 años. Muchas personas, empresas y familias se enriquecieron con la explotación del cerro, pero ahora las propietarias originales muchas veces no tienen ni para comer o ir al médico. Ellas tienen el título de propiedad de sus 14 hectáreas de terreno, y no es admisible que ellas y los demás expropiados no hayan cobrado el precio de sus fincas o lo hayan hecho solo parcialmente”, relata Tito.

Texto: Freddy Ovelar

Entrevista: Angélica Ovelar

Fotografía: Dany Gamarra, Juan Daniel Gamarra y Etelvino Céspedes

Edición y Archivo: Fernando Ovelar

Si usted quieren saber quiénes fueron los dueños originarios del cerro Ñemby, haga clic aquí: https://www.facebook.com/elnuevoparaguayo/posts/478254116179614

Si usted quiere saber quiénes se consideran los verdaderos salvadores del cerro Ñemby, haga clic aquí: https://www.facebook.com/elnuevoparaguayo/posts/539183520086673

Si usted quieren saber cómo fue la recuperación del cerro Ñemby, haga clic aquí: https://www.facebook.com/elnuevoparaguayo/posts/486824705322555

PRONTO: DOCUMENTAL SOBRE LAS ÚLTIMAS PROPIETARIAS ORIGINARIAS DEL CERRO ÑEMBY

CERRO ÑEMBY. Según el decreto Nº 20.165 de 1962, el cerro fue expropiado “por causa de utilidad social”, o más específicamente, para proveer de piedra bruta para la pavimentación de la Ruta Nº 11 de la Argentina. Foto de Etelvino Céspedes (+).
Se llama María Ana Céspedes y tiene 85 años. Vive en el barrio Caaguazú. La injusticia para ella comenzó el día que se la llevaron a la fuerza a Identificaciones para obligarla a firmar un documento. Ella debía recibir unos 478.698 guaraníes por ceder su finca al estado, pero solo recibió Gs. 200.
Doña Natividad Céspedes tiene 83 años de edad, y vive en el barrio Caaguazú. Ella refiere que en 1964 fue levantada de su cama a la fuerza y llevada presa a Identificaciones junto con su pequeño hijo, entonces de 22 días.
«El estado paraguayo les adeuda a las últimas sobrevivientes y a los herederos el pago por el uso de sus tierras desde hace 56 años. Muchas personas, empresas y familias se hicieron multimillonarias con la explotación del cerro, pero ahora las ex propietarias muchas veces no tienen ni para comer o ir al médico. Ellas tienen el título de propiedad de sus 14 hectáreas de terreno, y no es admisible que ellas y los demás expropiados no hayan cobrado el precio de sus fincas o lo hayan hecho solo parcialmente. La empresa explotadora (Concret-Mix) y sus propietarios se enriquecieron con la destrucción del cerro y nunca ayudaron a Ñemby, no existe una sola piedra del cerro en los caminos empedrados de Ñemby”, nos relataba «Tito» Olmedo.
A 56 años de la expropiación forzosa de sus inmuebles, las dos últimas propietarias del cerro Ñemby siguen reclamando justicia. Ellas son las hermanas María Ana (85) y Natividad Céspedes (83), oriundas del barrio Caaguazú, cuyo despojo de sus fincas se ha traducido en una historia de corrupción, injusticia y pobreza. 
INDEMNIZACIÓN. En 1964, al Condominio integrado por Francisca Merlo, Ladislao Pereira y Gregoria, Mariana y Natividad Céspedes, le tocó la suma de Gs. 2.393.490, distribuida en: propiedad Gs. 61.590, cultivos Gs. 33.900 y piedras Gs. 2.304.000, por la venta de sus fincas al estado, pero según refieren las hermanas María Ana y Natividad Céspedes, ellas no recibieron ni el 1% de ese monto. 
LOS 19. En 1962, el cerro Ñemby poseía 19 propietarios, incluido un condominio. Ellos fueron: Diego Olmedo, Patrocinio Olmedo, Eloy Cabrera, Ramón Centurión, Pablina Bogarín, Alejandro Vera, Vicente Cantero, Fausto Fariña, María Antonia Giménez, Elena M. de Espínola, Domingo Acuña, Martín Ortiz, Regis Céspedes, Eugenio Céspedes y el condominio Francisca Merlo, Ladislao Pereira y Gregoria, Mariana y Natividad Céspedes. 

SOLDADO LORENZO TROCHE, ÑEMBYENSE DE GUERRA

Noticias

Es el último excombatiente con vida en Ñemby. Es ciego, casi ya no habla o escucha, pero aunque todo en él es viejo, por sus venas aún corre la sangre de aquel mozuelo ñembyense que luchó por la heredad nacional. Sus manos están fatigosas y surcadas de cicatrices, pero ellas una vez empuñaron el machete que hizo caer al enemigo, y abrieron caminos en los áridos suelos chaqueños. Sus ojos están oscurecidos, pero él todavía puede ver trincheras, alambres, matas con espinas, polvos, humos, vuelos rasantes de aviones, bombas, granadas que explotan, ametralladoras que escupen fuego, la desesperación de los heridos, la sed y la locura de los soldados que se enfrascan en una lucha mortal en el horror de la batalla. La grandeza de espíritu, el valor y la fortaleza siempre asistieron al joven soldado paraguayo. Sirviendo en el regimiento de Infantería Número 6 “Boquerón”, desde la primera línea de fuego, el imberbe recluta ñembyense de 17 años presenciaría todos los horrores de la Batalla de Boquerón, que en 20 días se cobró la vida de 2.000 paraguayos. Después, sirviendo en el Regimiento de Zapadores Número 1 “Gral. Elizardo Aquino”, abriría trincheras y caminos en las victoriosas marchas de nuestras tropas hacia el rio Parapiti, hacia las primeras poblaciones bolivianas. Muchos años después de terminada la guerra, en el año 2012, el Estado paraguayo distinguió a nuestro compueblano con la Cruz del Defensor, y en el año 2014, con la Orden Nacional al Mérito Comunero. ¡HONOR Y GLORIA AL INVENCIBLE SOLDADO PARAGUAYO!

AMOR EN LA VIDA DEL SOLDADO

Don Lorenzo Troche nació en el pueblo de Ñemby el 5 de setiembre de 1914, en una familia de agricultores. Concluida la guerra, conoció al amor de su vida, doña Timotea Olmedo, con quien contrajo matrimonio y tuvo dos hijos, Lorenzo Troche Jr. y Adela Troche. Ellos, a su vez, le dieron 8 nietos y 7 bisnietos. NOTA: Vivió en el barrio Cañadita al cuidado de su hijo mayor y familia. Falleció el 10 de febrero de 2022, a causa de neumonía.

Texto: Freddy Ovelar

Fotografía: Angélica Ovelar

DON LORENZO TROCHE, ÚLTIMO EXCOMBATIENTE VIVO DE LA CIUDAD DE ÑEMBY.
SOLDADO ÑEMBYENSE: A pesar de los achaques de la edad, Don Lorenzo se muestra saludable y jovial. En la foto, envuelto en el pabellón patrio.
EL GUERRERO Y SU FAMILIA. Don Lorenzo vive envuelto en la bandera de su patria y en el amor de su familia, en el barrio Cañadita de Ñemby.
ORGULLO ÑEMBYENSE. El estado paraguayo condecoró a don Lorenzo Troche con medallas para lucir en su pecho, la Cruz del Defensor y la Orden Nacional al Mérito Comunero. Y él las lleva con orgullo y honor.

“NOSOTROS SOMOS LOS VERDADEROS SALVADORES DEL CERRO ÑEMBY”

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Así lo refiere Juan Alberto “Tito” Olmedo, conocido vecino del barrio Caaguazú y nieto de uno de los propietarios originarios del cerro Ñemby, don Diego Olmedo. El poblador indica que su abuelo y otros antiguos propietarios del cerro no recibieron en su momento los montos estipulados por ceder sus fincas al estado. La expropiación del cerro Ñemby se realizó en 1962, sobre una extensión de 70 hectáreas que incluía el cerro mismo junto a los terrenos y casas que se encontraban a su alrededor. Según el decreto Nº 20.165 de 1962, el cerro fue expropiado “por causa de utilidad social”, o más específicamente, para proveer de piedra bruta para la pavimentación de la Ruta Nº 11 de la Argentina. El decreto Nº 5.616 de 1964 fijaba los montos de la indemnización que debían ser pagados a los propietarios y ocupantes del cerro Ñemby, sin embargo, según refieren los dos últimos sobrevivientes y demás herederos, el pago no se cumplió. “Mi abuelo Diego Olmedo y los demás propietarios o no recibieron indemnización alguna o no recibieron los montos que figuran como precio original de adquisición. Hoy esperamos encontrar los derechos y la justicia que a ellos les negaron”, nos cuenta Olmedo. El lugar serrano que se expropió era una especie de pequeño barrio rural dentro del barrio Caaguazú, formado por viviendas rurales construidas con las propias manos de sus habitantes. El problema para ellos era que no querían que se les expropiaran sus casas ni sus terrenos, la mayoría de los cuales eran amplios y con grandes sembrados. “Muchas empresas y familias se hicieron ricas con el terreno de nuestros familiares. Ellos eran honestos e inocentes y fueron arreados y obligados a hacer lo que las autoridades les ordenaron. A pesar del apego por su lugar, tuvieron que irse. Perdieron el derecho de sus terrenos. Encima, no les pagaron”, nos dice Olmedo, quien asegura que la mayoría de los dueños poseían títulos de propiedad de sus terrenos, y que hoy sus herederos son propietarios legítimos de ellos, ya que al no pagarse las indemnizaciones, las transferencias de los terrenos al estado no pudieron realizarse. “El MOPC otorgó un título de propiedad a la municipalidad, pero el Ministerio no tiene por qué dar títulos. No se completaron las indemnizaciones, no se hicieron las transferencias. Nosotros levantamos la usucapión de la Concret-Mix que pretendió apoderarse de todo el cerro. Sacamos dinero de nuestros bolsillos, acudimos a las instancias administrativas y legales. Todas nos dieron la razón. Si no hubiéramos hecho esto, todas las manifestaciones que se hicieron para recuperar el cerro habrían sido inútiles. Nosotros somos los verdaderos salvadores del cerro Ñemby. Ahora vamos a pelear hasta lograr las indemnizaciones de cada uno de los herederos”, nos termina diciendo Olmedo. En la próxima entrega ampliaremos este mismo tema con la entrevista a las dos últimas propietarias sobrevivientes del cerro Ñemby, Doña María Ana Céspedes y Doña Natividad Céspedes. Para conocer quiénes fueron los antiguos dueños del cerro Ñemby y las indemnizaciones que les correspondieron en 1962, haga clic aquí: https://www.facebook.com/elnuevoparaguayo/posts/478254116179614

Entrevista e investigación: Freddy Ovelar

Fotografía y Archivo: Fernando Ovelar

INJUSTICIA EN EL CERRO ÑEMBY. Tito Olmedo nos asegura que su abuelo y otros propietarios del cerro Ñemby no recibieron las compensaciones fijadas en el Decreto Nº 5.616 de 1964, aunque de igual manera perdieron el derecho de sus terrenos.
“NOSOTROS SALVAMOS EL CERRO ÑEMBY” Esperamos que las voces de nuestros compueblanos lleguen a oídos de la municipalidad para que las autoridades los apoyen en su justo pedido.
LUCHA FEROZ. Tito Olmedo cuenta con frondosos documentos que respaldan sus reclamos. Su familia y otras familias se encuentran actualmente en una lucha legal por recibir las indemnizaciones que sus antepasados no recibieron por la expropiación del cerro Ñemby.
LUCHA FEROZ. Tito Olmedo cuenta con frondosos documentos que respaldan sus reclamos. Su familia y otras familias se encuentran actualmente en una lucha legal por recibir las indemnizaciones que sus antepasados no recibieron por la expropiación de sus fincas en el cerro Ñemby.
VISTA DEL CERRO ÑEMBY EN SU ÉPOCA DE EXPLOTACIÓN (AÑO 1.999). «Tenemos conocimiento de un contrato en el que se establecía que, una vez terminada la explotación, el cerro volvería a ser de sus propietarios”, nos cuenta Tito Olmedo.