Hasta hace algunas décadas, Ñemby era la ciudad donde se dirigían todas las miradas durante las celebraciones de Semana Santa. Sus misas y procesiones iban acompañadas por multitud de personas que venían de distintos puntos del país. El pueblo entero era un espectáculo en sí mismo; personas, casas, plazas y calles sentían la Semana Santa vestidas de velo, lágrimas, silencio, ramos y velas encendidas. Pero lo más llamativo dentro de estos festejos eran los estacioneros, curiosas figuras descalzas que en las noches salían a andar por las calles del pueblo. Con pasos lentos, estas figuras impresionantes, que eran hombres de rostros penosos, que llevaban cruces y farolas, quebraban el silencio con su purahéi asy. O purahéi ñembo’e, que oído en lontananza producía tristeza. La presencia de los tenores populares en las calles de Ñemby era acompañada por algunos fieles, pero sobre todo por los curiosos que abrían sus ventanas o salían de sus casas para presenciar su lastimero paso. Actualmente, quedan pocos grupos de estacioneros en Ñemby, entre ellos el de la Sociedad Amparo Seguro de los Cristianos, del barrio Rincón, conformado el 8 de abril de 1948, y el de Inmaculada Concepción de María, del barrio Cañadita, conformado el 14 de enero de 1956. Alrededor de 1972, había 12 grupos, y algunas compañías llegaron a tener hasta 3 representantes. Esperamos que la municipalidad, a través de su dirección de cultura, diseñe planes para enseñar esta tradición a las nuevas generaciones, y salvar de la extinción a estos grupos corales, cuya existencia se remonta a la época colonial.
Freddy Ovelar
SITUACIÓN DE LOS ESTACIONEROS DE ÑEMBY SEGÚN ABC COLOR
Si hay una ciudad que vive profundamente la celebración de la Semana Santa, esa es Ñemby, con una rica tradición de festejos populares. Abc color siempre se ha fijado en ellos, y desde los años 70 ha venido realizando extensos reportajes sobre nuestras celebraciones santas, especialmente sobre los estacioneros. A continuación brindamos tres de ellos, correspondientes al 14 de Abril de 1974, al 3 de abril de 2010 y al 4 de abril del 2010. Para leerlos, el lector debe hacer clic en las fotos. Copias digitales de estas publicaciones originales están conservadas en el Registro Ñembyense para las Ciencias, Artes e Historia.
PUBLICACIÓN DE ABC COLOR, DEL 14 DE ABRIL DE 1974:
MENOR CANTIDAD DE ESTACIONEROS
Este año en Ñemby participaron seis grupos de «estacioneros» es decir, seis grupos corales que entonan canciones antiquísimas y apropiadas para cada acto. En una nota anterior dijimos que, en dicha zona, existirían aproximadamente de 300 a 400 canciones todas de origen jesuita y franciscano, Cada año solían participar de 9 a 12 grupos, algunas compañías con dos o tres representantes. Pero este año, al parecer por razones económicas, hubo dicha disminución por cuanto que muchos de tos componentes de los grupos corales se encuentran actualmente en la Provincia argentina de Formosa en la tarea de recolectar algodón. De todas maneras los «estacioneros» presentes este año continuaron dignamente con la tradición. Hasta hace unos años ellos participaban también del «Kurusu Ñumyaiti», que era una competencia entre los representantes de distintas compañías. Dicha competencia tenía como ganador al grupo que más canto o rezo sabía. Por supuesto que este acontecimiento, a más de reunir a mucha gente, tenía varias horas de duración.

PUBLICACIÓN DE ABC COLOR, DEL 03 DE ABRIL DE 2010:
ESTACIONEROS, FERVOR Y SOLEMNIDAD EN ÑEMBY
“Que triste es el Viernes
Santo para todo el mundo
cristiano…”
“De rodillas, Señor, de
rodillas y en el polvo inclinada
la frente…”
Son algunas estrofas entonadas entre una mezcla de plegaria y canción por los estacioneros que acompañaron ayer la larga celebración de la pasión y muerte de Cristo que se vivió en la iglesia de Ñemby y que duró más de tres horas. A las 14:00 entraban hincándose los grupos de estacioneros ante el calvario donde por la mañana se había alzado el Cristo crucificado. Llegaron con sus faroles, banderas y el impecable uniforme cuya capa los diferenciaba. Los estacioneros mantienen viva una tradición religiosa que se transmite de generación a generación en Ñemby, pese al avance de la urbanización. Gerónimo Romero (68), maestro de la Sociedad Amparo Seguro de los Cristianos, de la Compañía Rincón de Ñemby, explicó que su grupo de estacioneros se fundó en 1948 y desde entonces recopilan canciones, algunas las escriben y las cantan en Semana Santa no solo en la iglesia, sino también en los barrios. La tradición de este cántico lastimero sigue en forma ininterrumpida pues la gente se va sumando sin importar la edad. “Mi papá, Bartolomé Romero, fue uno de los fundadores del grupo de la capilla Inmaculada Concepción, en 1956. Ahora está en el coro mi hijo Ismael Romero, su nieto”, dice don Tomás Romero (56), el maestro de los estacioneros del grupo Inmaculada Concepción de María, de la compañía Cañadita de Ñemby. Toda la celebración de las Siete Palabras fue acompañada por los estacioneros que permanecieron luego de pie y seguían cantando con la liturgia de la pasión a cargo del padre Tadeo Brzuszer. En su prédica habló de la importancia del lema de este año: “Iglesia: casa y escuela de comunión”, como un núcleo de participación y de enseñanza de la sociedad. Abogó por que los fieles se sumen a los grupos de trabajo en el que puedan servir y que su vida tenga mayor fortaleza. Más adelante, parafraseando a un autor polaco y aplicando sus palabras a nuestro medio, señaló que “solamente bajo el signo de la cruz, paraguayo serás paraguayo y Paraguay serás Paraguay”. Dijo que estamos marcados por la cruz y es el signo con el cual somos bendecidos. “Es una fuerza que hay que utilizar como tal, como signo de esperanza y de resurrección”, precisó. En el momento de las peticiones oró porque los gobernantes de este país puedan conducirnos hacia una paz duradera, hacia el progreso social y la libertad. También se acordó de los que están lejos de su país para que tengan un pronto retorno al hogar. Si bien la celebración de las Siete Palabras y la Liturgia de la Pasión duraron más de tres horas, la conmemoración del Viernes Santo siguió dentro del templo con la procesión del Cristo yacente y el tupãitû. Hoy comienza la vigilia pascual. Pedro Gómez Silgueira/Heber Carballo


PUBLICACIÓN DE ABC COLOR, DEL 04 DE ABRIL DE 2010:
RELIGIOSIDAD POPULAR CRECE CON LOS ESTACIONEROS DE ÑEMBY
La religiosidad popular crece y se consolida en la ciudad de Ñemby con la participación de los estacioneros durante la conmemoración de la Semana Santa. Estos cultores de la tradición coral deben ser apoyados por la Secretaría Nacional de Cultura y la Secretaría Nacional de Turismo.
Gerónimo Romero (68) apenas tenía seis años cuando don Gumersindo Duarte decidió conformar el grupo de estacioneros de la Compañía Rincón de Ñemby, el 8 de abril de 1948, y se convirtió en el primer maestro. Cada año les escuchaba cantar y así fue aprendiendo las letras de las canciones que se iban intercalando en el vía crucis. A los 14 años se sumó al grupo coral y hoy se ha convertido en el maestro coral. Desde entonces la tradición no se ha interrumpido, se ha transmitido de generación a generación y ha ido creciendo pese a que todo el trabajo se realiza a pulmón con el esfuerzo particular de cada uno. Gerónimo Romero es cabeza del grupo de estacioneros bautizado como “Sociedad Amparo Seguro de los Cristianos” de la compañía Rincón de Ñemby. Es el grupo de estacioneros más antiguos a la fecha y se dedica a recopilar estas canciones lastimeras o a escribir las letras de otras. “Somos unos 21 los que mantenemos el grupo y cada vez que entra la Cuaresma empezamos los ensayos y elegimos las canciones para cada momento. La gente se suma y nos sigue por los barrios”, expresa don Gerónimo con su impecable atuendo de pantalón negro, camisa blanca y una capa negra con bordes amarillos. En Cañadita Otro grupo de estacioneros de Ñemby que no ha parado en esta Semana Santa es el grupo de estacioneros de la Capilla Inmaculada Concepción de Cañadita. Se fundó el 14 de enero de 1956. Sólo sobreviven algunos fundadores aunque ya se encuentran en silla de ruedas y ya no acompañan al grupo. Pero lo hacen sus hijos, nietos y hasta bisnietos en algunos casos. Tomás Romero (56) refiere que su padre, Bartolomé Romero, fue presidente de la comisión cuando se fundó la capilla. Ahora él sigue sus pasos junto con su hijo Ismael Romero (29). Los estacioneros en Ñemby cantan sin parar desde el Miércoles Santo y no paran hasta la Pascua. Ahora piensan realizar actividades alusivas a Kurusu Ara y a otras fechas litúrgicas para mantener y extender aún más esta tradición que viene de la época colonial y jesuítica, quizás. La tradición oral se ha extendido en varios pueblos del interior. El coro se caracteriza por contar solo con voces masculinas que acompañan con un tono lastimero todas las estaciones del vía crucis o la Pasión de Cristo, de ahí el nombre de “estacioneros” o “pasionarios”, como también se los conoce. De la aceptación del público no se puede dudar, pues la larga celebración del Viernes Santo en Ñemby acompañada por los estacioneros que se turnaban con los cánticos hizo que la gente aguantara por más de tres horas, tiempo que duró la agonía de Jesús. Se evidenciaba también el apoyo del cura párroco local, Tadeo Brzuszer, quien en todo momento pedía que el oficio esté acompañado de un cántico de los estacioneros. Y ahora, como dijo una vez un animador en la conmemoración de la Pasión, de pie para cantar “De rodillas”. Pedro Gómez Silgueira/Heber Carballo











