En Ñemby, en los tiempos que corren, son pocas las familias que continúan con la tradición de cocinar en el clásico tatakuá. Una de ellas es la familia Aquino Ortiz, del barrio Caaguazú, cuyos miembros se reúnen en estas fechas en torno a una mesa para amasar la harina de maíz, que luego meterán en asaderas en el ardiente tatakuá. Esta manera de hornear la chipa viene de nuestros abuelos y de las raíces de ellos, y si no fuera por personas como don Crescencio Aquino y Ña Anselma Ortiz de Aquino, esta costumbre de los días santos ya estaría perdida. Para nosotros sus vecinos verles en su actividad es un privilegio, y a la vez un placer. ¡Que no se muera nunca esta hermosa tradición!
Freddy Ovelar
Fotos: Angélica Ovelar
Don Crescencio Aquino prendiendo fuego a las leñas de su su tatakuá, que arde.Las leñas del tatakuá ardiendo, en el domicilio de la familia Aquino.Chipas listas para llevarse al tatakuáAsaderas llenas de chipas listas para llevarse al tatakuá.Ramona y Beatriz Aquino, en pleno proceso de elaboración de Chipa. En el barrio Caaguazú, Ñemby.Chipas en asaderas recién puestas a cocer en el tatakuá.Ramona Aquino, Ña Anselma Ortiz de Aquino y Beatiz Aquino preparando la chipa para Semana Santa. Barrio Caaguazú, Ñemby.Sabrosas chipas recién horneadas, de la familia Aquino.Miembros de la familia Aquino atareados en la elaboración de chipa.Otra asadera llena de chipa que sale del tatakuáBeatriz Aquino ojeando las chipas junto al tatakuá para ver si los manjares ya están a punto.Sabrosas chipas recién horneadas, de la familia AquinoEn el fondo se observa a Don Crescencio Aquino sacando las brasas del interior del tatakuá para pronto proceder a hornear la chipa.