DESAFIANDO LAS AMENAZAS DE DANIEL FERREIRA: CONTINUAREMOS CON NUESTRO COMPROMISO INQUEBRANTABLE CON LA VERDAD

Editorial

En los últimos días, nuestro medio cultural e histórico independiente, sin fines de lucro y sin vínculos financieros externos, ha sido notificado por el ex intendente de Ñemby, Ever Daniel Ferreira, sobre una presunta violación de derechos de imagen y privacidad. Aparentemente, la publicación de su foto y su biografía en uno de nuestros artículos ha generado su descontento y nos amenaza con medidas legales. Queremos informar que nuestro compromiso inquebrantable con la verdad y la transparencia en nuestras publicaciones sigue intacto. Somos un medio que busca informar a la comunidad de Ñemby y sus alrededores sobre las gestiones de los líderes locales y su impacto en la ciudad. Nuestra labor es proporcionar un espacio donde los ciudadanos puedan conocer las trayectorias y decisiones de quienes han hecho historia y ocupado cargos públicos en nuestra comunidad. Entendemos que nuestras publicaciones pueden generar reacciones diversas entre los protagonistas de las historias que contamos. Si bien respetamos el derecho a la privacidad y la imagen de todas las personas, también creemos que la información sobre las acciones y decisiones de aquellos que ocupan cargos públicos es de interés público. Por esta razón, consideramos que nuestro deber es brindar una plataforma para informar a la comunidad sobre las gestiones y logros, así como los desafíos y dificultades que pudieron haber enfrentado. Nuestro objetivo es fomentar la reflexión y el análisis crítico sobre los asuntos que afectan a Ñemby y a sus habitantes. A pesar de las amenazas y los desafíos, continuaremos en nuestra labor de informar y empoderar a la comunidad a través de nuestras publicaciones. Nos enorgullece ser un medio que trabaja en pos de la recuperación total de la historia, del bienestar y del progreso de Ñemby, sin que ningún interés externo influya en nuestras decisiones editoriales. Agradecemos el apoyo constante de nuestros lectores y seguidores, y les aseguramos que seguiremos siendo un faro de información independiente en el panorama mediático de Ñemby.

Freddy Ovelar

Director de El nuevo paraguayo

Daniel Ferriera, ex intendente de Ñemby

¡FELIZ CUMPLEAÑOS ÑEMBY!

Editorial

Los ñembyenses estamos de cumple. Hoy hace 121 años que somos ciudad, que somos autónomos, que valoramos nuestras tradiciones, que cuidamos nuestras magias y bellezas incomparables. Este año no podemos organizarnos una fiesta, pero sí podemos imaginar que hacemos un brindis en la cumbre de nuestro cerro, nuestro patrimonio más preciado, la esencia que nos hace hermanos. ¡Felicitaciones a todos los ñembyenses!

LADRAN SANCHO, SEÑAL QUE CABALGAMOS

Editorial

El periodismo no siempre es fácil, pero la oportunidad de hacerlo es una pasión que hierve en las venas. El nuevo paraguayo nació para hacer historia, lo que acá escribimos no es efímero como las cenizas del papel quemado, son reseñas de valor histórico que serán perduradas en el tiempo y trasmitidas a las futuras generaciones. No en balde gozamos de la aprobación de la gente educada; los más de 13.000 seguidores en Facebook que tuvimos en menos de 7 meses de vida, son una prueba fehaciente de ello. En vano nadie pretenderá jamás asustarnos con sus petardos, ni con sus berrinches, ni con sus amenazas, nosotros tenemos el corazón del paraguayo que no se amilana ante nada, que no se achica ante el grande, y se hace más fuerte con cada adversidad. No le tenemos miedo a nadie, porque la lealtad, el conocimiento y la educación son las fuerzas que nos acompañan, animan e impulsan. Hoy nuestro corazón está henchido de gozo por los 13.000 seguidores, pero antes de levantar las copas y brindar a su salud, amable lector, nos permitimos dirigirle un mensaje del famoso reportero polaco, Ryszard Kapuściński (1932-2007), que dice así: “El trabajo de los periodistas no consiste en pisar las cucarachas, sino en prender la luz, para que la gente vea cómo las cucarachas corren a ocultarse”.

Foto de Internet

EL LARGO CAMINO DE LA RECUPERACION DEL CERRO ÑEMBY

Editorial

El inconmensurable espectáculo que actualmente disfrutamos en el cerro Ñemby, nos hace retroceder en el tiempo, a los días de nuestra niñez. En aquellos años el cerro Ñemby estaba bien entero y completo, su inmensa mole puntiaguda abarcaba gran parte del cielo y se levantaba como un coloso desafiante. Pero con el tiempo vinieron los destructores. El primero de ellos fue una empresa argentina llamada “Petrominera Argentina S.A.”, que a fuerza de dinamita empezó a devastar el cerro para llevarse las piedras a su país, para pavimentar las calles de Formosa. Después la empresa terminó su trabajo y desmontó sus instalaciones pero vino otra, la infame Concret-Mix, para seguir con la explotación de este regalo de la naturaleza. El cerro siguió resistiendo y negándose a morir durante las décadas siguientes mientras quienes lo amamos esperábamos con pena el momento de verlo desaparecer por completo, como pasó con el cerro Tacumbú. Afortunadamente, allá por el año 2000, un grupo de ciudadanos ñembyenses, imbuidos de patriótico entusiasmo y bajo el liderazgo del señor Freddy Ovelar, se organizó y formó la primera comisión pro-recuperación del cerro, la ACCIÓN SALVATAJE DEL CERRO ÑEMBY. Dicho grupo al inicio no pudo evitar que la depredación continuara porque sus esfuerzos se estrellaron contra poderosos intereses económicos, al parecer invencibles, pero que ayudaron a resguardar el monte verde y sus bosques circundantes, y a producir en la población una toma de conciencia. Con el tiempo, otros grupos de ciudadanos, encabezados por el profesor Etelvino Céspedes y el ciudadano Hugo Céspedes, animados por los mismos ideales, tomaron la posta y se organizaron a su vez para continuar con la lucha. Aunque parecía que la campaña desfallecía de mala manera, y a pesar de todos los resultados contrarios, aquellos ciudadanos tenaces no desfallecieron y siguieron con la inspiración y la voluntad intactas. A comienzos del año 2016 un halo de esperanza empezó a vislumbrarse; el recién electo intendente de Ñemby, Lucas Lanzoni, había escuchado el clamor del pueblo y tomó el problema en sus manos. Así, cuando los vecinos tomaron las calles para exigir la devolución del cerro, el intendente y los concejales municipales salieron a acompañarlos y marcharon con ellos. Fue el inicio de una unidad sin precedentes en la historia de Ñemby, en la que todas las clases sociales, políticas y religiosas nos levantamos en una misma voz y agitamos la ciudad con feroces protestas. Los medios de comunicación nacionales se hicieron eco de nuestras reivindicaciones, y la toma de conciencia trascendió las fronteras de Ñemby; la necesidad de salvar el cerro dejó de ser un problema local para convertirse en asunto nacional. En todo el país se observó la simpatía por nuestra causa, nuestra lucha era también la lucha del pueblo paraguayo. En aquel tiempo, y por las razones que fueran, se puso de moda defender el cerro Ñemby. Un inaudito entusiasmo por el cerro se elevó casi a la adoración; en las redes sociales empezaron a circular fotos, publicaciones y comentarios fervorosos acerca de su recuperación a un ritmo que jamás hubiéramos creído posible. Entre tanto, la empresa explotadora sacudía sus poderes sombríos y movilizaba a sus abogados para hacer frente a los reclamos con todo tipo de escaramuzas económicas y artimañas jurídicas. La Concret-Mix pretendió subestimarnos, creía que iba a dormirnos, pero se equivocó; poco a poco, con infatigable tesón, con nuestra voz en grito y puños levantados, los ciudadanos ñembyenses unidos fuimos imponiéndonos a los depredadores que se vieron así impedidos de seguir con su obra destructora. Finalmente, el estado paraguayo a través del Decreto que se promulgó el 4 de julio de 2017, puso fin al arrendamiento del cerro Ñemby y ordenó su devolución al municipio, su legítimo propietario. Con ello, gran parte de la misión estaba cumplida, la lucha estaba ganada. Hoy podemos afirmar orgullosos que lo que queda del cerro ya está a salvo, y lo que queda es todavía hermoso. El cerro es el símbolo de nuestras viejas luchas y el santuario de nuestra victoria, y es nuestro deber seguir custodiándolo, para que sus encantos y su historia trasciendan a las futuras generaciones.

Etelvino Céspedes fue un docente del barrio Caaguazú que se caracterizó por su constante preocupación por nuestro máximo emblema natural, el cerro Ñemby. Paz en su tumba. Foto-captura Abc Color.
Una niña portando un cartel de protesta en la manifestación llevada a cabo a fines del año 1999, en el acceso a la cantera del cerro. Foto: El nuevo paraguayo.
Ñembyenses con voz en grito y puños levantados, exigiendo en las calles la devolución de su cerro. Foto: La Nación.
Freddy Ovelar fue el primero en llevar a personas a manifestarse y cerrar el acceso a la cantera, con cobertura de prensa nacional. Entre los años 1.999 y 2.001, desde el periódico y la radioemisora que él dirigía, publicó furiosas críticas contra la explotación del cerro Ñemby, y reclamos para su recuperación. Foto: El nuevo paraguayo.
Hugo Céspedes fue un símbolo de la movilización por la recuperación del cerro Ñemby. Foto: Abc Color.
A comienzo del año 2016, el intendente municipal Lucas Lanzoni se ponía a la cabeza de la lucha por la recuperación del Cerro Ñemby.
Manifestantes ñembyenses cerrando acceso a la cantera, año 2017. Foto: Abc Color.